
Manejo del calor: de la reparación de redes eléctricas a la fabricación de chips cuánticos
Cuando pasamos de reparar equipos electrónicos convencionales a fabricar chips cuánticos, la forma en que manejamos el calor debe cambiar por completo. No se puede simplemente aplicar calor a todo y esperar lo mejor.
Aquí es donde entran en juego las lámparas de infrarrojos de onda corta. Son la solución para curar adhesivos o soldar componentes sin dañar el resto del circuito.
¿Cómo funcionan realmente las lámparas de infrarrojos?
Utilizamos tubos de cuarzo de alta pureza para estos calentadores. La ventaja de las lámparas de infrarrojos de onda corta es que penetran más profundamente en el material que el calor generado por los calentadores convencionales. En lugar de perder tiempo calentando el aire circundante, el calor actúa directamente sobre la superficie del componente. En una fábrica de chips cuánticos, el “presupuesto térmico” es muy limitado. Si se permite que el calor se acumule demasiado, el sustrato se deformará y se desperdiciará un componente muy costoso.
Problemas relacionados con el hardware
La mayoría de nuestras lámparas de alta densidad funcionan a alto voltaje. Es la única forma de generar una gran cantidad de energía sin que la corriente se descontrole. Si se utiliza una lámpara de más de 2000 vatios, el suministro de energía debe ser excepcionalmente fiable. No puede haber fluctuaciones en el voltaje.
Generalmente, utilizamos conectores tipo R7 o SK15. ¿Por qué? Porque evitan que los pins salgan del conector debido al calentamiento. Pero hay un problema: hay que tener cuidado con el tamaño del componente. Colocar lámparas de alta potencia en un espacio reducido genera una enorme cantidad de calor. Si los ventiladores de refrigeración no son suficientes, los circuitos de control se dañarán.
Uso en la práctica
En las instalaciones donde se realizan reparaciones en redes eléctricas inteligentes, estas lámparas son una verdadera ayuda. Reemplazan a esos anticuados hornos de convección. El tiempo necesario para precalentar los componentes pasa de minutos a segundos. Es una gran ventaja en términos de tiempo.
Para la fabricación de chips cuánticos, utilizamos cuarzo recubierto para ajustar la longitud de onda. Esto asegura que la energía llegue directamente al objetivo y no se refleje hacia el elemento calefactor.
Se trata de encontrar un equilibrio delicado entre elevar rápidamente la temperatura y evitar superar el límite permitido. Es importante mantener bien ajustados los controladores PID. De lo contrario, se superará la temperatura deseada y se dañará el componente.